Desarrolla tus habilidades, prepárate de antemano para lo inesperado y cuídate.

La productividad es el esfuerzo multiplicado por la capacidad. La mayoría de las personas se esfuerzan mucho pero no desarrollan sus capacidades. Por ello, los resultados no están a la altura de las expectativas.

Las habilidades, a su vez, están formadas por las destrezas y la formación. Es decir, determinan lo bueno que eres en algo y lo preparado que estás para hacerlo.

Esta es la fórmula que surge: Productividad = Esfuerzo × (Habilidades × Preparación).

No confíes en el "dopaje" ni en el esfuerzo máximo. Estas son sólo medidas temporales, y esa productividad puede costarle la salud. Para ser eficaz en todo momento, desarrolla tus habilidades y prepárate adecuadamente.

1. Dormir lo suficiente y comer bien

Por alguna razón, pensamos que es posible no dormir lo suficiente y comer de todo y seguir produciendo resultados de campeón. Simplemente no imaginamos todo nuestro potencial.

Dormir bien y llevar una dieta sana es una cuestión de preparación. Un atleta profesional no rendirá bien si no ha comido o bebido durante dos días. Aunque en una escala de esfuerzo y habilidad hará un 10 completo, su nivel de preparación será cero. Y eso anulará todo lo demás.

De nada sirve exprimirse al máximo cuando no se tiene energía. Es lo mismo que no intentarlo en absoluto.

El sueño y la nutrición son preparativos básicos para cualquier situación de la vida. Duerme más tiempo y come bien, y notarás la diferencia.

2. entrena tu atención con la meditación

Durante la meditación, cambiamos nuestra atención de los pensamientos distraídos a la respiración. Esto desarrolla la concentración.

La capacidad de concentración es una habilidad esencial para la productividad. Puede parecer sencillo, pero dirigir y mantener la atención es más difícil. Es una habilidad que hay que entrenar, y la meditación es ideal para ello.

Intenta meditar. Le será útil en todos los ámbitos de su vida.

3. optimice sus procesos

Observe sus procesos y evalúe los resultados que producen. Por ejemplo, si su día siempre empieza mal y con lentitud, considere lo que hace por la mañana.

No hay que buscar sólo las zonas problemáticas. Los procesos que funcionan bien también pueden mejorarse. Por ejemplo, haces ejercicio con regularidad, pero notas que no te haces más fuerte. En lugar de aumentar el tiempo de entrenamiento, empiece a trabajar músculos específicos con mayor intensidad. Los resultados aparecerán más rápido.

Si el proceso no está en consonancia con su objetivo, no obtendrá los resultados que desea. Piensa en cómo optimizarlo.

Evalúa diferentes áreas de tu vida: deporte, nutrición, sueño, trabajo. Piense si puede optimizarlos para mejorar sus resultados. Incluso los pequeños cambios supondrán una gran diferencia en tu productividad.

4. Establecer claramente las condiciones

La vida es imprevisible. Lo único que podemos hacer es intentar dirigirlo en la dirección que queremos. Para ello, debes tener una idea aproximada de lo que puede ocurrir y de lo que harás en esa situación. En otras palabras, desarrolla condiciones para ti mismo.

Por ejemplo, has faltado a algún entrenamiento por enfermedad. No parece gran cosa, pero incluso estas pequeñas decisiones son importantes. Sientan un precedente para el resto de tu vida. Lo más probable es que hayas desperdiciado días en los que podrías haber hecho ejercicio. Sólo que no tenías condiciones claras. Pueden ser así:

Elabore estas condiciones para diferentes situaciones, y entonces nada le hará perder el equilibrio. Actuar es más fácil cuando sabes: "Si ocurre X, haré Y".

5. Amplíe su comprensión de la productividad

Muchas empresas fomentan ahora la adicción al trabajo. Pero los adictos al trabajo no alcanzan su potencial; sin descanso, el trabajo de calidad simplemente no es posible.

Nuestro cerebro es un mecanismo bien diseñado. Se interrumpe según sea necesario para evitar el sobrecalentamiento. Si te obligas a trabajar sin parar, no deberías esperar buenos resultados. Y necesitas descansar mucho: leer posts en las redes sociales no te ayudará a recuperarte.

Cómo trabaja un adicto al trabajo:

Este afán por trabajar sin parar conduce a un trabajo de mala calidad y a un exceso de trabajo.

Cómo trabajar de forma realmente productiva:

Trabaja bien y descansa bien. Intenta alternar una o dos horas de trabajo duro con la misma cantidad de descanso y relajación.

Contacto

Thank you! Your submission has been received!
Oops! Something went wrong while submitting the form.

La dirección : s/n, Ilo 18601, Perú

Correo : [email protected]